Con las telas japonesas que compré estas Navidades
me he puesto con uno de los propósitos del año:
la aplicación japonesa.
Y he empezado con esta brujita.
Tanto el cuerpo como el gorro
van rellenos de guata
He disfrutado con detalles como la escoba,
o con esas estrellas con un toque brillante
que asoman entre remolinos de viento nocturno
Son detalles que yo he añadido al original,
que he sacado del libro
Mother's dream friends
de
Reiko Kato
También con telas japonesas tramadas
he hecho un bolso al que le tenía ganas
desde que lo vi en el libro
Les petits bonheurs d'Akemi
de Akemi Shibata
Es éste:
Va acolchado a mano formando flores,
los centros son botones forrados
Estas telas japonesas de colores suaves son preciosas,
muy delicadas y con un tacto único...
... pero en mi caso son para eso, para pequeños trabajos.
Para trabajos grandes me llaman más los colores vivos y alegres,
como lo de las telas que ya - ¿o debería decir por fin? -
he elegido definitivamente - espero -
para el quilt
A Boy's Story.
Después de los tirones de orejas que recibí en mi anterior entrada
por llevar tanto tiempo con esa labor parada,
me estoy poniendo a ello...
y espero enseñaros avances muy pronto.
Y vosotras
¿con qué colores os sentís cómodas al coser?
Besos
Elena